Bailar borrachos, vol 1.




Un público borracho, para un musicalizador, es una audiencia cautiva: con un poco de astucia, uno puede hacer lo que desea con ellos. En muchas fiestas (tradicionales y no tanto), el momento en que todos ya están bebidos es completamente desaprovechado por el dj. De acuerdo con los gustos, pueden llegar a sonar piezas clásicas de cumbia, de rock nacional, un carnaval carioca, o el house más insípido que exista. Error gravísimo: por lo general, cuando asiste a una fiesta, mucha gente está dispuesta de antemano a este tipo de selecciones sin necesidad de estar alcoholizada. Por supuesto que hablamos de una embriaguez elegante, que quede claro.

"¡Total, esta gente está para cualquier cosa!" Pues si es así, ¿por qué no aprovecharse de ellos y hacerlos bailar canciones extraordinarias, completamente desconocidas, fuera de lo común, oscuras, que inviten al exorcismo? Después de todo, cuando alguien bebe de más, está buscando escabullirse de este mundo vulgar, embriagarse con sus propias sensaciones y, por qué no, hacer catársis. 

Tengo miles de listas para este momento. Aunque en fiestas soy cultora del hit, una gran parte de mi música se corresponde mejor con esta instancia. La siguiente es una posible selección. Ni de lejos es mi favorita, es solo una opción armada sobre temas de mi cuenta en soundcloud. Ya programaré otras, espero poder convertir esto en una sección.


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