Covers (1): Only Love Can Break Your Heart

Siempre tuve debilidad por los covers. Desde muy chica. Muchas veces, sin siquiera tener conciencia de esto. "You were allways on my mind", "Dancing in the street"´, "Twist and Shout", "The house of the rising sun", "Venus (Shocking blue)", "Caravan of Love" y "Tainted Love", y un largo etcétera. ¡Vamos! ¿Nunca les pasó eso de enterarse de que aquel tema que tanto les gustaba era una versión de un original desconocido por ustedes que les resultaba mucho más pobre (o, bueno, quizás lo contrario)?

Últimamente se me dio por pensar que una de las formas de comprobar (sí, amigos, me he convertido en detective policial) cuán buena es una canción consiste en rastrear de qué modo se entrega o se resiste a ser versionada. Muchas veces decimos que un cover es mejor que el original como si esto fuera exclusivamente mérito de la interpretación y sin pensar en que la canción en sí (independientemente del maravilloso o repulsivo sujeto que la esté representando) algún potencial, evidentemente, contiene.


Por supuesto que cuando hablo de covers, no me refiero a bandas o solistas que se dedican exclusivamente a reproducir temas de sus grupos favoritos. Esas imitaciones son meras repeticiones y no me interesan. Los grupos "homenaje a" me resultan algo verdaderamente incomprensible (si descontamos el factor económico de por medio, obvio).


Un verdadero cover es una versión, en tanto interpretación personal y deformación de un original que resalta u oculta ciertos rasgos. Es una parodia, no en la acepción más amplia del término que denota burla o ironía, sino en el sentido de un proceso que consiste en una elección de alguna/s característica/s y la modificación de su estatus en el original. Como resultado, podemos obtener algo empobrecido o algo enriquecido, pero nunca algo igual. Por otra parte, la discusión que se puede enunciar en términos "es mejor el original vs. es mejor el cover" no es algo que me interese demasiado porque, en definitiva, se disuelve reemplazando el sintagma "es mejor" por "a mí me gusta más".

Lo que realmente me atrae es ver cuáles son los cambios que se producen en la estructura de un tema versionado y a dónde nos conducen. Así que aquí va mi "primer caso".

La pieza que abre esta sección es "Only love can break your heart", compuesta en 1970 por Neil Young y editada en el album After the Gold Rush. Para mí, representa casi la perfección de la canción romántica que no necesita violines ni orquestas para conmover. Su poder radica en la melodía de la voz y en la combinación del piano y la guitarra acentuando cada tiempo. La cosa es que en 1992 el grupo inglés Saint Etienne se mandó una versión que modificaba bastante la esencia del tema que pasó de "balada" a "bailable". A muchos seguidores de Young les resultará una porquería atómica, lo sé, pero a mí me gusta (de distinta manera que el original, obviamente). Es casi un guilty pleasure, así que no tiene sentido discutir. Además, anticipándome a la indignación generalizada, aclaro que lo que yo defiendo es la genialidad del original.


¿Qué es lo que hicieron estos muchachos con el tema? Básicamente, le cambiaron el tipo de compás, que es aquello que permite dividir la música en tiempos. ¿Y qué lograron? Bueno, si escuchan atentamente a Young, notarán algo así como un ritmo similar al del vals (cada tres tiempos hay un énfasis) y que cada palabra de su voz está acompañando a cada uno de esos tiempos: "WhEn yoU wEre yoUng And On yoUr Own..." Esto es algo que genera una percepción de lamento entrecortado, casi que lo vemos al pobre tipo implorando nostálgico el regreso de algo irrecuperable. Y no sé en ustedes, pero en mi caso funciona. Lo confieso: es una canción útil para torturarse cuando uno está mal de amores.


Los Saint Etienne no necesitaban ese efecto porque querían que la gente se moviera un poco, así que cambiaron a un compás de 4 tiempos: el un, dos, tres, cua, un, dos, tres, cua... del pop. Y al hacer esto, tuvieron que modificar el fraseo de la voz, porque la frase entera del original quedaba larga. Así que alargaron un poco las notas, adaptaron su duración a otro tipo de compás y las ligaron: las percibimos unidas, con menos respiración entre ellas. Lo interesante es que, a pesar de esto, el tema nunca perdió su "saudade" original no solo porque la letra continúa transportándonos al mismo lugar, sino también porque el canto femenino suena lejano, suave y dulce.
Bueno, sin más análisis aquí están los dos. Pueden bajarlos desde acá (haciendo click en el más) o escucharlos directamente en el reproductor de abajo.


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CONVERSATION

1 comentarios:

Paul dijo...

No está la pista!!!

Paul